domingo, 9 de septiembre de 2012

Entre las diagonales de su cuerpo

Paseábamos las horas de ida y vuelta
hacia aquellas afueras
de ciudad,
donde los arrabales
tiñen con su cemento
el humo engendrado de las fábricas,
y motores impúdicos violan
silencios
de jóvenes amándose en parcelas
sin dueño.

Goya Gutiérrez

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De puntillas y bajo la almohada (: