domingo, 9 de septiembre de 2012

Entre las diagonales de su cuerpo

Paseábamos las horas de ida y vuelta
hacia aquellas afueras
de ciudad,
donde los arrabales
tiñen con su cemento
el humo engendrado de las fábricas,
y motores impúdicos violan
silencios
de jóvenes amándose en parcelas
sin dueño.

Goya Gutiérrez

sábado, 19 de mayo de 2012

de Secretos y Elefantes

Siempre me supo especial la leche de casa de mi yaya. El tazón amarillo con un elefante contorneado la hacía todavía más apetecible (creo que se llamaba Bot, pero no me hagáis mucho caso; era amigo de Suana, mi nuevo compi de fieltro).
Hace poco descubrí el secreto de su extraordinario sabor. Pero no os lo diré. Si fuera así, perdería la emoción, como otras tantas cosas...

lunes, 7 de mayo de 2012

Sonrisa tímida
mirada despegada
y un corazón que no le cabe entre esas cuatro estrechas paredes.

lunes, 26 de marzo de 2012

Lo raro es vivir

A mí no me extraña. Es que todo es muy raro, en cuanto te fijas un poco. Lo raro es vivir. Que estemos aquí sentados, que hablemos y se nos oiga, poner una frase detrás de otra sin mirar ningún libro, que no nos duela nada, que lo que bebemos entre por el camino que es y sepa cuándo tiene que torcer, que nos alimente el aire y a otros ya no, que según el antojo de las vísceras nos den ganas de hacer una cosa o la contraria y que de esas ganas dependa a lo mejor el destino, es mucho a la vez, tú, no se abarca, y lo más raro es que lo encontramos normal.
Carmen Martín Gaite

miércoles, 21 de marzo de 2012

Hay personas únicas; y luego estáis vosotras.

¿Soy una persona afortunada? Sí, lo soy; y lo digo con una sonrisa bien grande en la cara, sí, por qué no.
Encontrar a personas que te acepten tal y como eres no siempre es fácil, de hecho, nunca lo es.
En días fáciles y de sonrisas, en días de preocupación y de melancolía injustificada, en nostalgia de niñez; en cualquier circunstancia; sea cual sea la hora que marque el reloj; siempre.
Ya bien sea... por la Luna, que me trae sensación de arrope desde (ancha es) Castilla; o por la neblina de una ciudad de largos inviernos, poco más al este de mi ciudad; o más cerca, por el cierzo del otro lado de la rivera del Ebro, que cada día la bicicleteo creyéndomela más mía.
Gracias (:

jueves, 23 de febrero de 2012

Es cuestión de retomar. Solo es cuestión de eso.
El Sol, aunque no siempre se ve, siempre está ahí. Yo tengo un poquito de Sol.